Consentimiento y espacios seguros en Hēdonē
Esta guía es nuestra invitación a que seas parte activa de lo que hace a Hēdonē un espacio único.
Aquí encontrarás todo lo que esperamos de cada persona que entra: cómo relacionarte con otrxs desde el respeto, el cuidado y la consciencia — dentro y fuera de las interacciones.
Cada persona que llega tiene la responsabilidad — y el privilegio — de contribuir a que esta noche sea segura, libre y memorable para todxs.
A continuación encontrarás un resumen de la guía, pero te invitamos a leerla completa con atención.
Es la base de todo lo que pasa aquí. 🖤
Resumen
El consentimiento no es complicado Es un sí activo — no la ausencia de un no. Se da con palabras y acciones, de forma consciente, voluntaria y mutua.
El consentimiento solo puede ser dado si es libre, reversible, entusiasta, informado y específico.
Solo un "sí" rotundo es un sí. La duda, el silencio, el "tal vez después" o cualquier cosa que no sea entusiasmo claro se toma como un no.
El consentimiento no es un tiquete de entrada Se puede retirar en cualquier momento. Que alguien haya dicho que sí antes no da permiso ahora. Que hayan llegado juntos tampoco. Que alguien lleve un outfit sensual, tampoco.
Insistir no es seducción — es presión Un no recibido no se negocia, no se reencuadra, no se intenta superar. La respuesta correcta es "entendido, gracias" y seguir disfrutando la noche.
El alcohol cambia las reglas Si alguien está muy intoxicado, no puede consentir. Sin excepciones.
Este espacio es de todxs Sin comentarios no solicitados sobre cuerpos o outfits. Sin miradas invasivas. Con discreción total sobre lo que ocurre aquí adentro.
¿Algo no se siente bien? El equipo de Hēdonē está identificado y presente toda la noche. Puedes acercarte en cualquier momento, sin justificaciones.
El consentimiento no es es un concepto complicado
"El consentimiento solo puede ser dado si es libre, reversible, entusiasta, informado y específico."
Hay una idea que se repite mucho cuando se habla de consentimiento: que es algo difícil de entender, algo que requiere conocimiento especializado o que solo aplica en contextos muy específicos. Eso NO es verdad.
El consentimiento es una de las cosas más naturales e instintivas que los seres humanos podemos percibir. No necesitas un manual para saber si alguien quiere estar contigo en un momento dado. Tu cuerpo y tu intuición ya saben leerlo — solo necesitas prestar atención.
El consentimiento es una decisión consciente, voluntaria y mutua entre todas las personas involucradas. Puede darse a través de palabras Y acciones (ambas igual de necesarias para que alguien de consentimiento), siempre que esas palabras y acciones creen una permisión clara sobre la disposición a participar y siempre que la persona que da consentimiento sepa que decir NO no pone en peligro su integridad. Dicho de otra forma: es un sí activo, no la ausencia de un no.
¿Cómo puedes leerlo en tiempo real? Presta atención a estas señales:
• La persona te busca activamente, se acerca, inicia contacto
• Hay entusiasmo visible: sonrisas, contacto visual, lenguaje corporal abierto
• Responde de forma activa y recíproca a lo que propones
• Te dice que sí, verbalmente y continúa diciéndote que si cada vez que preguntas.
Señales de que NO tienes consentimiento
• La persona se aleja, endurece el cuerpo o se tensa
• Evita el contacto visual o responde con monosílabos
• Guarda silencio o simplemente no reacciona — el silencio o la ausencia de resistencia no demuestran consentimiento
• Parece incómoda, distraída o desconectada
• Dice cosas como "no sé", "tal vez después", "prefiero no", "estoy bien así" — expresiones como "no es mi tipo", "me gustas, pero...", "quizás más tarde" o cualquier cosa que no sea un sí entusiasta deben tomarse como un no
La regla es simple: solo un "sí" rotundo es un sí. Si hay duda, la respuesta es esperar, preguntar, o retirarse.
El consentimiento no es un tiquete de entrada
Es un proceso vivo. Uno de los malentendidos más comunes — y más dañinos — es creer que el consentimiento es algo que se da una vez y que aplica para todo lo que venga después. No funciona así.
El consentimiento no es un acuerdo de una sola vez, es un proceso continuo. Puede retirarse en cualquier momento durante una interacción, y cada persona involucrada debe respetar esa decisión. El consentimiento pasado no implica consentimiento futuro.
¿Qué significa esto?
• Que alguien haya dicho que sí antes no te da permiso ahora
• Que alguien haya llegado contigo al evento no significa que quiera interactuar contigo en todos los espacios• Que hayas tenido una conversación increíble en la barra no significa que esa persona quiera que la toques
• Que alguien lleve un outfit sensual no es una invitación — el consentimiento no puede inferirse por la forma en que alguien está vestido
• Que tengas una relación con alguien fuera del evento no te da consentimiento automático dentro de él
Incluso en el contexto de una relación, debe haber comunicación voluntaria y mutuamente comprensible que indique claramente la disposición a participar en cada momento.
Por eso en Hēdonē animamos a que las personas pregunten. Una y otra vez. Cuantas veces sea necesario. Preguntar no arruina el momento — lo construye sobre una base real. La pregunta más sexy que puedes hacer es: ¿puedo? o ¿te gustaría? o ¿cómo te sientes con esto?
Y si en algún momento alguien cambia de opinión — si algo que antes sentía bien ya no lo siente — tiene todo el derecho de decirlo, y ese cambio debe ser respetado de inmediato y sin cuestionamientos.
El "no" es completo. No necesita justificación.
Vivimos en una cultura que nos enseñó que el rechazo es un problema — algo que hay que superar, negociar o reencuadrar. En Hēdonē creemos lo contrario: el "no" es uno de los actos más honestos y valientes que una persona puede ofrecer, y merece ser recibido con respeto y gratitud.
Cuando alguien te dice que no, eso no dice nada sobre ti como persona. No eres menos atractivx, menos interesante, menos valiosx. Solo significa que esa interacción específica, en ese momento específico, no es lo que esa persona quiere. Y eso está completamente bien.
El rechazo en un espacio como Hēdonē puede verse así: un mar de personas que se conectan, exploran y eligen. No todas las conexiones se van a dar, y eso es exactamente lo que hace que las que sí ocurren sean genuinas. Todo es opcional, y se invita a los participantes a comunicar sus límites con claridad. Esa claridad — incluyendo el "no" — es lo que hace que el espacio funcione para todxs.
Recibir un "no" con gracia es un acto de madurez y cuidado. La respuesta ideal es simple: "entendido, gracias" y seguir disfrutando la noche. Nada más. No hay nada que procesar en voz alta frente a la persona, no hay que dar explicaciones de por qué lo tomas bien, no hay que demostrar nada.
Insistir no es seducción. Es presión.
Hay una diferencia enorme entre coquetear y la insistencia, y esa diferencia importa mucho. El coqueteo es una invitación abierta que deja espacio para que la otra persona responda libremente. La insistencia es continuar cuando ya te dijeron que no, o cuando las señales son claras y las ignoras. Si una persona siente que está siendo presionada o que teme la reacción del otro ante un "no", eso no es consentimiento.
Insistir — ya sea con palabras, con presencia física, con mensajes repetidos o con intentos de convencer — no está permitido en Hēdonē. Punto.
Algunas formas de insistencia que pueden parecer sutiles pero no lo son:
• Volver a preguntar después de recibir un no, esperando una respuesta diferente
• Intentar "convencer" a alguien de que cambie de opinión
• Hacer que la persona se sienta culpable por no querer interactuar
• Reducir el espacio físico de alguien después de que indicó que no quería contacto
• Ignorar señales no verbales claras de incomodidad o desinterés
Un "no" verbal constituye falta de consentimiento, incluso si suena inseguro o indeciso. La indecisión no es una puerta abierta, es una señal de que la persona necesita espacio para decidir sin presión. Si te dicen que no o percibes que no hay interés, la única respuesta posible es respetar eso, alejarte con amabilidad y continuar disfrutando la noche. Hay muchas personas en el espacio. Habrá otras conversaciones, otras conexiones, otros momentos.
Sobre el alcohol y los estados alterados
Hēdonē es un espacio con barra, y entendemos que el alcohol puede ser parte de la experiencia de una noche así. Sin embargo, hay algo que es innegociable: El consentimiento no puede darse cuando una persona está incapacitada.
La incapacitación puede ser causada por falta de conciencia, estar dormido, o si una persona no puede dar su consentimiento de otra forma. Dependiendo del grado de intoxicación, alguien bajo la influencia del alcohol o las drogas puede estar incapacitado y por lo tanto no puede consentir.
En términos simples: si alguien está muy intoxicado, no tiene la capacidad de dar consentimiento válido — y buscar o aceptar ese "consentimiento" es una violación de este principio.
Cuida tu consumo. Cuida el de las personas a tu alrededor. Si notas que alguien está en un estado que le impide tomar decisiones claras, no es el momento para buscar interacciones de ningún tipo — es el momento para hablar con el equipo de Hēdonē.
Este es un espacio de vulnerabilidad. Trátalo como tal.
Cuando alguien decide venir a un evento erótico, está tomando una decisión valiente. Está eligiendo mostrarse en un espacio que quizás es nuevo, explorar partes de sí mismx que quizás no ha explorado antes, y confiar en que el entorno será seguro para hacerlo. Espacios como este invitan a las personas a explorar su sexualidad de una forma en la que generalmente no se permite. Eso crea una vulnerabilidad real — y esa vulnerabilidad es preciosa y merece ser honrada.
Esto significa que todxs los que estamos en Hēdonē tenemos una responsabilidad compartida: crear un espacio de apoyo donde las personas sean aceptadas y puedan explorar libremente. No somos solo asistentes individuales — somos parte del ambiente que hace que este espacio sea seguro para cada persona que entra.
Algunas formas de respetar esa vulnerabilidad:
• No hacer comentarios no solicitados sobre el cuerpo, el outfit o las elecciones de nadie
• No mirar de forma invasiva o fija a alguien que no ha dado señales de querer atención
• No compartir lo que ves o lo que sucede en el espacio con personas fuera de él — la discreción es parte del cuidado
• Si ves a alguien que parece incómodx o confundidx, puedes acercarte e indicarle a nuestro personal
Todos los cuerpos son bienvenidos. Sin jerarquías.